La Albufera tradición y cine

El paraíso a veces se encuentra a pocos pasos de la ciudad, un lugar donde poder desconectar y disfrutar de los atardeceres más maravillosos de la ciudad de Valencia.

Situado aproximadamente 10 kilómetros al sur de la ciudad, el parque natural l’Albufera es uno de los 22 parques naturales de la Comunidad Valenciana. Declarado Parque Natural en 1986, aunque fue reconocido con anterioridad por su riqueza como humedal.

Sin lugar a dudas es uno de los más conocidos a nivel nacional e internacional, en gran medida gracias a las obras del gran escritor, rebelde, infatigable y luchador, que era Vicente Blasco Ibañez. En sus novelas como “La Barraca “, “Entre Naranjos”, “Arroz y Tartana”o “Cañas y Barro”, el autor describe cada escenario de sus obras minuciosamente. Gracias a estas muchos de esos paisajes son conocidos internacionalmente.

Exactamente en Cañas y Barro, el escritor describe el maravilloso entorno en el que se desarrolla la acción, entre los arrozales, el lago y la localidad del Palmar, transcurre una historia de amor que no voy a desvelar. Todos esos personajes siguen de alguna u otra manera viviendo en los habitantes de las poblaciones colindantes al parque.

El cine también ha hecho un guiño a este lugar, no solo con las adaptaciones cinematográficas de las obras de Blasco Ibáñez, y hoy más que nunca, l’Albufera está de moda. Protagonista de la serie “El embarcadero” y la cinta española “El silencio en el pantano”.

Sus ecosistemas nos transportan a paisajes mágicos donde dejarnos llevar es la mejor opción. La Albufera se compone de tres ecosistemas: el lago, la devesa, y los arrozales.

Hoy en día el parque tiene 21.120 hectáreas, de las cuales 2,100 aproximadamente pertenecen al lago.

El origen del actual parque, se debe al arrastre de sedimentos desde hace millones de años, que poco a poco fueron creando el aspecto que tiene en la actualidad. El lago se creó, al formarse una barrera de sedimentos a lo largo de la costa formando una gran restinga que encerró al lago de salobre. Este ocupaba muchísimo más terreno, rondando las 30.000 hectáreas.

En cuanto al nombre, que recibe el parque, podría venir de la palabra, Albufaira, que significaría algo parecido a pequeño mar. Su agua vendría dada por las filtraciones de los ríos Júcar y Turia.

A lo largo de la historia los usos tradicionales han estado presentes, la pesca, la caza y la ganadería relacionada con el cultivo del arroz. Fue en siglo XV, cuando se empieza a cultivar arroz en el lugar, y con este cultivo comienza el cambio más importante sufrido a lo largo de los años. Los habitantes debían ganar la tierra al lago, extrayendo la misma del fondo. Poco a poco el cultivo del arroz ganó terreno, hasta formar el paisaje actual. Donde los arrozales son los grandes protagonistas del parque, ya que ocupan un setenta por ciento de la superficie total del mismo.

La pesca se viene practicando legalmente desde 1250, momento en que se elaboran las bases de la la Comunidad de Pescadores del Palmar, formada en origen por vecinos del barrio de Ruzafa que se trasladaron a vivir al lugar. Hoy en día las normas siguen vigentes y el derecho a pescar se hereda de padres a hijos, hasta hace muy poco solo varones. Los puestos de pesca y caza se sortean como antiguamente.

Para los puestos de caza se usaba la Casa de la Demana, situada en El Saler. La pedanía de El Saler, tiene un pequeño puerto donde se descargaban la sal de las salinas cercanas, que luego era vendida en Valencia y desde el mismo puedes acceder por un canal a través de un paseo en barca tradicional. Estas barcas son la única forma autorizada para navegar debido a la profundidad del lago, que mide apenas un metro de media, y unos tres en las partes más profundas. Así que nadie corre el riesgo de ahogarse en el mismo, pero evidentemente el baño está prohibido por diferentes motivos.

Sin lugar a dudas, una de las estaciones más bellas para visitar el lugar, es invierno con la inundación de los campos, denominada “la Perrellona”, l’Albufera nos recuerda su inmensidad.

Además este lugar está reconocido internacionalmente como una reserva de aves. Existen unas 372 especies diferentes en la misma, de las cuales 90 especies nidifican en ella.

En el observatorio situado en el Raco del’Olla, donde estaban las antiguas salinas, se puede disfrutar del canto del Charran Común y de la elegante Garza real.

Pero la Albufera es mucho más que Lago, es bosque mediterrano, cordón dunas, playa y gastronomía, en ella nació nuestro plato más internacional: La paella, la verdadera paella valenciana. Sin lugar a dudas una excusa más para visitarla y a ser posible acompañado de un guía oficial, que te descubra cada rincón.

 

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