Galdós y Madrid

En 2020 hemos celebrado el primer centenario de la muerte de Benito Pérez Galdós desafortunadamente la situación generada por la pandemia ha impedido la llegada de visitantes a nuestra ciudad, y poder transmitirles el Madrid que recreó en su imaginación. La imaginación del mejor interprete que ha tenido, y quizá tendrá Madrid.

Como el Dublín de James Joyce, el París de Víctor Hugo, el Londres de Charles Dickens y el San Petersburgo de León Tolstoi, el Madrid más perdurable en nuestra memoria literaria es y seguirá siendo el recreado por Benito Pérez Galdós.

Galdós consiguió algo que sólo los grandes novelistas hacen posible, recrear un Madrid ficticio que sobrevive a la evolución y los cambios del Madrid real, de tal forma que, en la imaginación popular, en los dichos y en las leyendas que toda ciudad genera a lo largo del tiempo, el Madrid mejor representado en nuestra memoria es el que imaginó Pérez Galdós con su prosa realista y convincente. 

Un Madrid en proceso de cambio con enormes contrastes donde cada sector de la ciudad se diferenciaba no sólo por su atuendo y sus maneras, sino también por su forma de hablar y su modo de vida.

Las historias muchas veces banales de sus personajes sirven de pretexto a una exploración profunda de la sociedad madrileña de su tiempo. Sus historias se ramifican por todos los ambientes, desde la cúspide aristocrática y burguesa, la clase media pujante o apurada, de burócratas, de profesionales, de comerciantes audaces y de usureros; hasta los ambientes populares, víctimas de la explotación y la pobreza, pero llenos de vitalidad, que conforman el gran mural social de Madrid    convirtiéndola    en    la    verdadera    protagonista    de    sus    relatos.

Galdós llega a Madrid en 1862 desde su Canarias natal para estudiar derecho, aunque como cuenta en Memorias de un desmemoriado su verdadera universidad fueron las calles, los cafés y los teatros. De hecho, fue un estudiante disperso y perezoso. 

Sus verdaderos intereses fueron el periodismo, la literatura y la política. Gracias al periodismo pudo viajar a París y conocer la obra de Balzac que leyó con fascinación, y le hizo descubrir el novelista que quería ser. 

Galdós fue un escritor fecundo, baste nombrar los Episodios Nacionales, sus relatos divididos en novelas de tesis, contemporáneas o espiritualistas y su producción dramática. Como espectador de la realidad estudió a los madrileños de toda condición social situando a la propia sociedad madrileña frente al espejo de las desigualdades y la hipocresía amparadas por el poder y la Iglesia. Eso despertó al Galdós político, fue diputado tres veces en el campo del progresismo republicano, y fijó su profundo deseo de cambiar el mundo. 

El Madrid Galdosiano refleja la ciudad que descubre el joven Galdós a su llegada a la capital, y engloba los barrios que rodean la Puerta del Sol. Tan protagonista como sus personajes son la calle de Toledo, la Plaza Mayor, la Carrera de San Jerónimo con el Congreso, la calle del Príncipe, la Iglesia de San Sebastián o la calle del Limón.

Pero también los lugares donde transcurrió su vida. La pensión de la antigua calle del Olivo, hoy Mesonero Romanos. Sus residencias en el Madrid burgués de la calle Serrano junto al Retiro, y de la Plaza de Colón esquina con la Ronda de Santa Bárbara, hoy la calle Génova. Sus últimas residencias en el Madrid más moderno y situado entonces a las afueras, en el llamado barrio de Pozas, hoy Argüelles/Moncloa donde nos dejaría, allá por 1920.

Sin olvidarnos de los teatros como el Real, el de la Comedia o el Español; y los tres cafés que frecuentó con más asiduidad, el Universal en la Puerta del Sol, el café de Fornos en la calle de Alcalá y el café de la Iberia en la Carrera de San Jerónimo, hoy los tres desaparecidos.

Y como no citar una ubicación más

anecdótica y privada, como la iglesia de Nta. Sra. De la Maravillas junto a la Plaza del Dos de Mayo, en pleno corazón de Malasaña, donde se encontraba con su compañera sentimental Dña. Emilia Pardo Bazán.

En vuestra próxima visita a Madrid al pasear por todos estos lugares no olvidéis que fueron los escenarios urbanos para el amor, el desamor, la traición y la injusticia que vivieron los personajes nacidos de la imaginación de Galdós y que cobran vida con nombre propio: Fortunata, Jacinta, Tristana, Benina, Luisito, Torquemada, Nazarín y tantos otros.

Autor: Antonio Sánchez Lago. Guía Oficial de Madrid

Fotos:

-Retrato de Benito Pérez Galdós, Joaquín Sorolla (Casa-Museo Galdós. Las Palmas de Gran Canaria)

-Vista aérea Puerta del Sol, Madrid-news-photo

-Vista Plaza Mayor, es.Wikipedia.org

-Vista aérea Plaza Mayor, Pinterest.es

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