San Antonio de Padua – 13 de junio

Es una advocación muy popular en la provincia de Segovia, en casi todos los pueblos se siguen celebrando procesiones en su honor.

Son muchas las imágenes de diferentes estilos artísticos que salen en procesión recorriendo las calles y despertando el fervor de las gentes.

Es un santo casamentero, era costumbre que las chicas solteras le fueran a poner una vela y a comprar un alfiler con la imagen del santo ; le pedían su intercesión para conseguir novio en un determinado plazo de tiempo; si esto no ocurría se colocaba al revés la imagen como castigo hasta que por fin se encontrara un buen partido y si se cumplía el objetivo tenían que regalar el alfiler a otra amiga soltera.

También San Antonio ayuda a quien lo solicita, a encontrar algo que se ha perdido, rezando una popular oración.

En Segovia pensar en San Antonio es pensar en la ermita de Juarrillos donde se canta el romance que ha grabado el grupo Nuevo Mester de Juglaría

 O en el monasterio de San Antonio el Real en Segovia, que es uno de los sitios con más encanto y que ha conservado el ambiente del siglo XV en pleno corazón de la ciudad.

Se localiza cerca de los primeros arcos del Acueducto en la zona conocida como el Campillo. Surge precisamente como pabellón de caza o zona de recreo de este monarca en 1455 cuando aún era príncipe Enrique IV.

Enrique IV tuvo como residencia habitual Segovia y como podrás descubrir en la ruta de Anécdotas y curiosidades al atardecer de Segovia Imperdible son muchos los edificios que mandó construir como la escuela de gramática, el Palacio de San Martin con unos habitantes muy singulares entre otras cosas.

Enrique IV enseguida se lo cedió a los monjes franciscanos y es su hermana Isabel la católica quien se lo entrega a las monjas clarisas franciscanas para convertirlo en convento de clausura. Se puede leer la inscripción “hizo este monasterio el Rey Don Enrique IV y dotolo la Reina Doña Isabel“.

Al convento se accede a través de una puerta gótico de la escuela de Juan Guas donde podemos reconocer los escudos de armas del rey; al entrar en la iglesia, nos llamara la atención el fantástico retablo flamenco hecho en tierra de pipa. Hay infinidad de detalles sobre temas históricos, bíblicos …etc.

Pero no podremos dejar de admirar los fantásticos artesonados mudéjares de hechos con madera de pino de Vasaín, dorados o policromados con rica decoración de lacería.

Durante la visita se recorren las principales estancias como el refectorio, el claustro con unas curiosas capillas llenas de escultura, pintura y orfebrería o la sala del trono

En la sacristía, llamara nuestra atención el techo, un alfarje decorado todo él con temas vegetales y con una policromía de colores vivos, de manera alterna podremos reconocer, el escudo de Enrique IV y los símbolos franciscanos todo ello bordeado por el cordón de la orden.

La reina Isabel “la Católica” dictó en su testamento su voluntad de que, en caso de morir fuera de Granada, fuera enterrada en San Juan de los Reyes de Toledo hasta que su cuerpo pudiera ser llevado a Granada; en caso de no ser esto posible, elige como lugar de enterramiento provisional el Monasterio de San Antonio el Real de Segovia.

La iglesia fuer reformada a principios del siglo XVIII, el retablo mayor es barroco, Realizado en madera dorada, y contiene las imágenes de San Antonio, San Miguel y Santa Clara.

De nuevo, tenemos que hacer referencia al fantástico artesonado mudéjar que cubre la capilla mayor con la heráldica del rey fundador Enrique IV.

Cuando vengas a Segovia, no te arrepentirás de su visita. ¡Segovia Imperdible!

Autora: Segovia Imperdible

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